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Noveno día. 18 de mayo

(Excepcionalmente, Shiki no hizo ninguna entrega los días 15, 16 y 17 de mayo, cosa que se entenderá al leer el texto).

 

– Cuando estaba convaleciente en Suma, copié en una carta este poema cuya autoría desconozco:

Lleno de penas,

pero cada día más vivo

¡me recuperaré!

y pondré a prueba las fuerzas

de este cuerpo limitado

-Kono ue ni / Nao uki koto no / Tsumore kashi / Kagiri aru mi no / Chikara tamesan-

En aquellos días, fui aceptando la situación, pero cuando lo pienso hoy, entiendo que realmente se trataba solo del comienzo de la enfermedad: no podría explicar con palabras los dolores que se apoderaron de mí desde hace un año, y nunca podría haberlos imaginado. Finalmente, en mayo de este año, uno de mis amigos me sorprendió al decirme que este quinto mes me causaría problemas de salud, pero no le presté atención, y le dije que no, que no había necesidad de preocuparse, que el mismo mes de mayo que me había torturado el año pasado, ahora parecía darme un respiro.

Sin embargo, finalmente, el comienzo de este mes… desde que yo recuerdo, siempre fue así. Hay muchas personas que se comunican e interesan diariamente por mí, y, aunque su atención logra disipar mis penas por un tiempo, desde el pasado día 7 de mayo ya me despierto con grandes dolores. No sé si finalmente habría una parte mental, pero lo cierto es que nunca había sentido nada parecido. El día 8, mejoré un poco, al igual que los días que siguieron: la situación se estabilizó al mismo tiempo que el clima; pero el día 13, apareció un dolor terrible, sin precedentes: mi corazón palpitaba violentamente y yo no paraba de llorar o de gritar. Tampoco podía soportar el dolor que mi propia respiración me estaba causando. Finalmente logré terminar ese día y el 14 se desarrolló sin incidentes, pero, en tal estado de agotamiento y debilidad, que aproveché el día entero para dormir. En la mañana del 15, mi temperatura era de 34,7 grados al despertar y sin visos de que fuera a subir, lo que me causó un sufrimiento que no era comparable al del día anterior. Fue entonces cuando renuncié a mi destino y, como en ese momento estaba recostado junto a una estatuilla de yeso que sirve de jarrón para unas peonías, la agarré y escribí por detrás, grabando la fecha.

al grabar el jarrón,

un montoncito de tierra

debajo de la peonía

-Tsuchi ikkai / Botan iketaru / Sono shita ni-

 

Con este gesto, estaba tratando de decir que si seguía así, sería mi poema de despedida, o incluso mi último poema, pero, ¡por suerte! por la tarde, poco a poco me olvidé de mi dolor y, feliz al recordar que hoy era la fiesta en Negishi, cambié completamente de estado de ánimo, festejé con cuajada de soja y bebí una copa de sake para celebrar el evento: sí, es verdad que aunque venía de sufrir el mayor gafe del año, mi mejoría la consideré prometedora; sin embargo, como todavía quedan quince días del mes de mayo, no paro de preguntarme cómo podré ocuparlos.

– El 15 de mayo, fue la fiesta en el santuario Mishima de Kami Negishi y ese día, como todos los años, comenzó a llover. Con una cuajada de soja, algunos brotes en ensalada y todo ello acompañado de una copa de sake, fue un placer sin comparación:

para estas fiestas,

como siempre, calado

y sin parar de llover

– Kono matsuri / Itsumo unohana / Kudashi nite –

 

las currucas también

envejecen;

fiesta en Negishi

-Uguisu mo / Oite Negishi no / Matsuri kana-

 

se deja de trabajar:

ya hay brotes de criptómeras sagradas

y flores de glicinia

– Shûfuku naru /Kamusugi wakaba / Fuji no hana-

 

ahí van las carrozas

adornadas con ofrendas

¡y peonías!

-Hikiidasu / Nusa ni botan no / Kazari dashi-

 

brotes de bambú

y cogollos en ensalada

¡es hora de la fiesta!

-Takenoko ni / Kinome o aete / Iwai kana-

 

extraño mis dientes:

los brotes de bambú están duros

y luego hay sepia

-Ha ga nukete / Takenoko kataku / Ika kowashi-

 

cuesta digerirlo…

¡tener esta cocina

un día de fiesta de verano!

-Fushôka na / Ryôri o natsu no / Matsuri kana-

 

fiestas del barrio:

ya está Negishi

lleno de mosquitos

– Uji matsuri / Kore yori Negishi / Ka no ôki-

                   … notas de las fuentes y comentarios propios

– De regreso de China, extremadamente enfermo, Shiki permaneció dos meses en el Hospital Kôbe (ciudad muy conocida por criar la mejor carne de ternera del mundo) , en junio y julio de 1895; y luego se quedó en Suma (un lugar cercano a Kôbe, famoso por su preciosa playa) un mes más de convalecencia, que luego continuaría finalmente en Matsuyama.

– La carta que refiere Shiki, en la que escribió el poema de autor desconocido, es una carta de su amigo Ioki Ryôzô (o Hyotei, 1870-1937), médico, haijin, también natural de Matsuyama, y que como comenta RJ. Tuck, más tarde se convirtió en un defensor de la esencia nacional japonesa.

– El poema que contiene la carta, se atribuye a menudo a un guerrero del Período Sengoku o “Periodo de los Estados en guerra”, Yamanaka Shinnosuke, que murió en 1578. Se encuentra en una referencia en “Bushidô: el alma de Japón (Bushidô: the soul of Japan)” de Inazô Nitobe (1862-1933), publicado en inglés en 1898 (lo que prueba que este poema debería ser parte de la cultura general de los guerreros de esta generación): Come! evermore come / Ye dread sorrows and pains! / And heap on my burden’d back; !That I not one test may lack / Of what strength in me remains!. Nitobe encontró en “Bushidô , el Camino del Guerrero”, las fuentes de las ocho virtudes más admiradas por su pueblo: la rectitud, el coraje, la benevolencia, la cortesía, la sinceridad, el honor, la lealtad y el autocontrol .

– Nuevamente, Shiki hace una referencia a lo poco que le gusta el mes de mayo (lo hizo en su anterior obra, y lo hizo al comenzar esta).

– Shiki hace una referencia a una estatuilla que sirve de jarrón: más adelante, en unos días, sabremos que es una estatuilla que representa su figura.

– En el primer haiku, el traductor se pregunta: ¿Debería darse al verbo ikeru un doble significado: componer un ramo / enterrar?

– Existía la tradición de “poemas chinos antes de la muerte”, referidos por el orientalista Paul Demiéville. También se hacía en Corea durante la Dinastía Joseon. En Japón, era y es costumbre entre los haijines, escribir Jisei (no ku) o poemas de despedida (que no necesariamente tiene que ser el último poema que se escriba).

– La cuajada de soja es lo que hoy y en nuestro entorno, conocemos como tofu.

– Dice la RAE: Sake. Del jap. sake. 1. m. Bebida alcohólica obtenida por fermentación del arroz.

Se trata de una bebida frecuentemente vinculada a la vida y/o la obra de los haijines. Su kanji, como puede observarse, parece una botella de la que se salen algunas gotas (酒). Bien, es pues  una palabra japonesa que significa «bebida alcohólica», pero que en los países occidentales se concreta en un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada de una infusión hecha a partir del arroz, y conocida en Japón como nihonshu «alcohol japonés». Aquí, es entendido como un «vino de arroz»; si bien, esto no es apropiado puesto que «vino» es exclusivamente la bebida obtenida por fermentación alcohólica del mosto de la uva. También existen otras bebidas conocidas como ese «vino de arroz» que son significativamente diferentes del nihonshu. El sake puede tener entre 14 a 20 grados de alcohol.

Antonio Martínez (haijin albaceteño y estudioso del haiku), ha realizado un trabajo titulado “El haiku y el sake” que presentó en el 4º Encuentro Internacional de Haiku celebrado por la AGHA, y que esperamos vea una próxima publicación en el Libro de Actas de dichos Encuentros. Al final de estas notas, pueden leerse unos pocos haikus que refieren el sake (y las flores).

– El santuario Mishima de Kami Negishi, es un Santuario cerca de la casa de Shiki.

– Cuando Shiki habla de las lluvias de las fiestas, se refiere a las lluvias del cuarto mes del viejo calendario ya citadas en entregas anteriores.

– La RAE define “curruca” como “pájaro canoro de diez a doce centímetros de largo, con plumaje pardo por encima y blanco por debajo, cabeza negruzca y pico recto y delgado. Es insectívoro y el que con preferencia escoge el cuco para que empolle sus huevos”. ¿Se quiere Shiki representar como una curruca?… una “curruca que envejece” (oi uguisu), pero que igualmente canta desde finales de la primavera hasta el verano.

– La Cryptomeria es un género de conífera. Antiguamente llamada Cedro japonés, está formada por una sola especie, la Criptomeria Japonesa o Sugi. Es endémica de Japón, donde es conocida con el nombre japonés de Sugi (杉). En Occidente se ha incrementado el uso del término «sugi» para referirse a este árbol, denominación más adecuada que el usado antiguamente en inglés, «cedro japonés», porque el sugi no es un auténtico cedro.

 

                               Algunos haikus de saque (y flores)

BASHÔ (1644-1694)

flores de la cascada:

las llevaré de recuerdo

a mi grupo de sake

 

tras apurar el sake,

convirtamos el casco

en un florero

 

tardas sólo un poco,

y los crisantemos en la boca

¡se han convertido en vinagre!

 

(Bashô toma con alguien un sake y les han servido una tapa (sakana) de crisantemos. Con la charla dejan de “picar”, y el sabor del crisantemo se va avinagrando).

 

TAKARAI (ENOMOTO) KIKAKU (1661-1707)

sake bajo las flores…

incluso un monje puede disfrutarlo

con un poco de sal

 

esta copa de sake,

quisiera admirarla cerca

de la flor del crisantemo

 

POPULAR/ANÓNIMO

si falta el sake,

no hay belleza en las flores

de los cerezos

 

 

 

 

 

Octavo día. 14 de mayo

Quien quiera evocar un lugar famoso* en waka o en haiku, tendrá que resaltar sus peculiaridades. Por lo tanto, no se deberían evocar en poesía lugares que no se hayan visto con los propios ojos, aunque, sin embargo, en lo que se refiere a algunos lugares muy comunes (como el Fuji por ejemplo), pareciera que no resulta difícil captar sus características, incluso aunque no los hayamos visto personalmente. Es tanto lo escuchado de todas las personas que hablan de ellos, son tantos y tan precisos los textos que los describen y, además, al tiempo, son innumerables las pinturas y fotografías que podemos observar de los mismos…

Pero finalmente, lo cierto es que, aun así, después de verlos en la vida real, es muy posible que sean muy diferentes de lo que previamente nos habíamos imaginado. Por ejemplo, no conozco personalmente el monte Yoshino. Además, no conozco ninguna pintura ni texto que represente con precisión el lugar para describirlo en detalle. Pero este año, al leer una historia sobre un viaje a Yoshino, pude dar rienda suelta a mi imaginación y me atreví a componer algunos versos. Aun suponiendo que no parezcan muy lejos de la realidad a los ojos de aquellos que realmente han visitado el lugar, la mayoría de ellos, finalmente, son bastante “del montón”. Pero, ¿son este tipo de versos subjetivos, realmente, los únicos con los que se corre el peligro de que esto ocurra?

pasada Seis Campos*

mientras corremos hacia las flores

¡aparece la costa!

.                -Muda koete Hana ni isogu ya Ichi no saka-

 

monte Yoshino,

en él brota

el primer cerezo

.                 -Yoshino-yama Daiip pon no Sakura kana-

 

aquí están las flores:

los pasos son más largos

conforme se escala

.                -Hana miete Ashifuminarasu Noboriguchi-

 

montaña de flores:

el avatar de Zao

no muestra enfado

.                -Hana no yama Zaó gongen Shizumarinu-

 

donde señala mi dedo…

entre las flores de cerezo

el templo de Nyoirin-ji

.                -Sasu yubi ya Hana no ko no ma no Nyoirin-ji

 

nuestra guía

habla de Kusunoki

¡ah, mirar los cerezos!

.                -Anaisha no Kusunoki kataru Hanami kana-

 

como nosotros,

nuestra guía también se empapa

bajo una lluvia de flores

.               -Anaisha mo Warera mo nurete Hana no ame-

 

guardan el rencor

de la Corte del Sur…

¡cerezos en flor!

.              -Nanchó no Urami o nokosu Sakura kana-

 

los Mil Árboles,

¿perderán en una sola noche

todas sus flores?

.              -Senbon ga Ichiji ni rakka Suru yo aran

 

en la ermita de Saigyô,

ni flores ni cerezos,

no hay nada.

.               -Saigyô-an Hana mo sakura mo nakarikeri-

 

  … notas de las fuentes y comentarios propios

 

* El término traducido aquí como “lugar famoso” (Meisho) hace referencia en Japón a algo más concreto de lo que pudiera entenderse. Se trata de un grupo de lugares que además de estar especialmente apreciados por su valor histórico, la calidad de sus paisajes o las actividades que los caracterizan (ya sean comerciales o religiosas), están de alguna manera vinculados a la poesía o la literatura en general. Estaban presentes en la poesía del siglo V, luego en la pintura del periodo Heian y fueron motivo de verdaderas guías de viaje (en el siglo XVII) que más tarde se ilustrarían en la segunda mitad del periodo Edo.

  • Yoshino es una ciudad especialmente conocida por su Monte, que es realmente espectacular en lo natural (y también en lo histórico) ubicado al sur de Nara, famoso por sus cerezos y sus restos del periodo Nanbokuchô o de las Dos Cortes (1336-1392). El monte Yoshino llegó a tener más de cien mil cerezos (en la actualidad algo más de treinta mil) plantados por un monje budista en el siglo VII y es lugar de frecuentes visitas, especialmente para la celebración del hanami. El tercer río más grande de Japón, también se llama Yoshino.
  •  Hasta 1983 Shiki vino refiriéndose al realismo necesario en el haiku con términos como ari no mama ni utsusu (representar como es) o shajitsu (realidad). Pero a partir de este año, emprendió un estudio profundo sobre el haiku y la tanka, y trabajó a fondo los principios estéticos, desarrollando principalmente el concepto de Shasei o bosquejo de vida; que más tarde extendería al realismo selectivo y luego a la autenticidad o veracidad poética (Makoto). A pesar de toda su teorización, muy extensa, sobre la importancia de la autenticidad en el haiku, ya hemos podido observar cómo el obligado confinamiento por cuestiones de salud, lleva al maestro a desarrollar juegos, escribiendo poemas imaginados o sobre asuntos sin asombro aparente. Aquí plantea si las carencias que suelen tener estos versos de origen imaginado, no podrían aparecen también en versos escritos sobre sucesos vividos.

* La estación de Muda era llamada “Seis Campos” y se encuentra en el valle al pie del monte Yoshino. Estos versos pretender acompañar la marcha del viajero por el lugar, hasta llegar a la lejana ermita de Saigyô, ermita en honor de Saigyô Hôshi (1118 –1190), un monje y poeta japonés de finales de la era Heian y comienzos de la era Kamakura, que vivió como ermitaño en largos períodos en Saga, el Monte Koya, el Monte Yoshino, Ise y otros lugares, pero es mayormente conocido su largo viaje al norte de Honshu, en donde realizó varios viajes poéticos, hecho que más tarde inspiraría a Bashô en su obra Sendas de Oku (que puedes descargar desde aquí). Vicente Haya se refiere a Saigyô como “el poeta japonés de waka que actúa de eslabón intermedio entre el Man’yôshû y Bashô”.

  • Como parte del sincretismo Shinto-Budista, los “avatares”, “encarnaciones” o “apariencias circunstanciales” (Gongen) son deidades sintoístas consideradas como suijakus de Budas y Bodhisattvas, o kamis manifestados en Japón para convencer y salvar a su población.
  • Zao es una deidad importante de la “vía de la adquisición del poder por el ascetismo” (Shuguendo), movimiento religioso centrado en el culto a las deidades (kami) de montañas, que se representan con una expresión de enojo.
  • El Templo de Nyoirin-ji, quedó establecido en el siglo X, y es un templo tranquilo y de tamaño mediano del budismo japonés Jodo (o budismo de la Tierra Pura). Entre otros sitios de Yoshino, era el lugar donde el emperador Go-Daigo rendía culto después de transferir su capital a Yoshino durante la época en que Japón tenía dos tribunales imperiales, el periodo de las dos Cortes (1336-1392). El templo estaba vinculado a la Corte Sur.
  • Kusunoki Masashige (1294-1336) es un famoso general del período de las Dos Cortes. Curiosamente, kusunoki también es como se llama el árbol de alcanfor.
  • De 1333 a 1392, Japón experimentó una guerra civil entre los partidarios del emperador Go-Daigo, que dirigía la Corte del Sur, con base en Yoshino, y los del emperador Komyo, de la Corte del Norte, ubicada en Heiankyo, y que finalmente prevalecería.
  • Los Mil Árboles (son en realidad en la actualidad más de treinta mil) es el nombre que recibe la parte del monte llena de cerezos de Yoshino. La mayoría de estos cerezos están agrupados en cuatro densas acumulaciones de árboles que reciben el nombre de senbon (mil árboles) localizadas a diferentes altitudes para favorecer su florecimiento en diferentes partes de la primavera lo que hace que desde que los primeros empiecen a florecer en la parte inferior hasta que florezcan los últimos puedan pasar hasta dos semanas. Estos agrupamientos (de mayor a menor altitud) reciben el nombre de oku-, kami-, naka- y shimo-senbon.
  • La ermita recibe este nombre porque el monje y poeta Saigyô (1118-1190) se quedó en ella.
  • Afirma Lozerand que el término Sakura Hana mo mo / Nakarikeri (flores o árboles de Ni (cereza) / no hay nada) es claramente una alusión al famoso poema de Teika, recogido en la nueva colección de poemas de ayer y Hoy (Shin Kokin-shu, Otoño, No. 363):

Miro a lo lejos:

¡Ni flores de cerezo

ni hojas rojas!

Las cabañas de la bahía

en el crepúsculo otoñal

(Miwataseba/ Hana mo momiji mo/ Nakarikeri/ Ura no tomaya no/ Aki no yûgure)

(traducción al francés de Michel Vieillard-Baron)

Este poema es parte de una serie de tres “crepúsculos de otoño”, entre los que se encuentra un poema de… ¡Saigyô! (nº 362):

 

Aunque he dejado

el apego terrenal

qué profundamente me impresiona

la belleza del atardecer de otoño

cuando el shigi echa a volar desde el pantano

Kokoro naki / Mi ni mo aware wa / Shirarekeri / Shigi tatsu sawa no / Aki no yûgure

(traducción de Vicente Haya).

Precisamente, este poema es tomado por V. Haya como ejemplo, en su prólogo del libro Haiku Tsumami-Gokoro, para hablar del aware, afirmando que “es otro ejemplo donde no encaja la traducción de aware como tristeza sino como «honda impresión poética» que causa al monje un gran placer, puesto que no puede decirse que haya tristeza alguna en que un pájaro alce el vuelo en un atardecer de otoño”.

  • Para finalizar, cabe decir que numerosos haijines japoneses han dedicado versos (arcaicos, clásicos y modernos) al monte Yoshino. He aquí unos ejemplos:

 BASHÔ (1644-1694)

allá en Yoshino,

te haré ver los cerezos,

sombrero mío

 

YOSA BUSON (1716-1783)

bebe las nubes

mientras vomita las flores:

monte Yoshino

 

YASUHARA TEISHITSU (1609-1673)

¡ah! dije ¡ah!

ante las flores de cerezo

del monte Yoshino

 

REKISEN (1748-1834)

cerezos en Yoshino:

florecen… luego mueren:

da lo mismo.

 

TAGAMI KIKUSHA-NI (1753-1826)

desde las colinas de verano,

¡qué hermosa la nube

que cubre Yoshino!

(En verano, sin cerezos, Yoshino sigue siendo hermoso)

 

KITAMURA KIGIN (1624-1705) -sobre el río, no el monte-

 las aguas turbias

fluyen bajo las flores:

el río Yoshino

 

Séptimo día. 13 de mayo

  • Sachio dice que Kakinomoto no Hitomaro era necesariamente un hombre corpulento, que sus poemas amplios, no podían ser obra de un hombre demacrado y nervioso. Pero Takashi afirma que Hitomaro era necesariamente una persona delgada, y que esto se deduce fácilmente del carácter de sus poemas, cargados de mono no aware. Pero Sachio, él mismo, es gordo, y Takashi delgado. Entiendo pues que todos tienen la costumbre de adjudicarse como de su misma forma personal, aquello que consideran bueno o les gusta de los demás, pensando que son idénticos a ellos. Por lo tanto, iniciado en esta controversia, Sachio afirma su punto de vista y explica por qué Hitomaro era necesariamente corpulento, mientras que Takashi responde que él era ciertamente delgado, pero no obstante robusto y de constitución sólida. Al escuchar esto, no puedo evitar reírme. De hecho, Takashi, aunque es delgado, practica culturismo a diario con otros cuantos “sandows” y hace todo lo que buenamente puede; por lo que parece algo más fuerte que la media de la gente. Así se compara a Hitomaro e imagina a este último según su propia figura. ¿No hay límite en la propensión de los humanos a hablar de otros tomándose ellos mismos como referencia?
  • Las pinturas de Bunchô tratan de asuntos ordinarios, como por ejemplo las Siete Divinidades de la Fortuna o la Joya que cumple los deseos, pero incluso cuando pinta paisajes o retratos de hombres sabios o santos, sus obras siempre tienen algo trivial. Kazan, por otro lado, incluso cuando pinta a una cortesana o al chico de los recados, nunca tiene un trazo vulgar. Sin duda se debe a la nobleza de su personalidad. Gente como Bunchô no se le puede comparar.
  • Cuando miramos el campo de Kantô, a nosotros, la gente del Oeste, nos parece que ellos están muy atrasados en todas las cosas. Sin embargo, hay dos cuestiones en las que Oriente nos gana sin cuestionamientos: la salsa de soja y la pasta de soja fermentada.
  • Cosas célebres de Shimôsa: el Fudô de Narita, Sakura Sôgorô, Kikkôman y Noda (para la salsa de soja).

                       … comentarios al texto

– Itô Sachio (1864-1913): Como ya comentamos en el día cuarto, Itô Sachio (1864 – 1913) fue el seudónimo de Itô Kôjirô, poeta y novelista que cultivó waka y tanka, y uno de los amigos que cuidaron de Shiki hasta el final.

Kakinomoto no Hitomaro (662 – 710) fue un poeta japonés del período Nara, designado como uno de los Treinta y seis poetas inmortales. Es uno de los poetas más prominentes del Man’yōshū.

Los treinta y seis inmortales de la poesía son un grupo de poetas medievales japoneses seleccionados por Fujiwara no Kintô a comienzos del siglo XI, como los mejores ejemplos de la poesía japonesa hasta ese momento.

– El Man’yôshû, tras el Kojiki (712 d.C.) y el Nihon-shoki (720 d.C.), en el año 759 d.C., llegó el tercer libro más antiguo de Japón, y el primero escrito en japonés: el Man’yōshū, o “colección de las diez mil hojas (de árbol, no de papel)”. Es una recopilación de poemas japoneses, escrita usando caracteres chinos según su valor fonético y la sintaxis del japonés, en lo que se conoce como man’yôgana o “escritura man’yô”. Su importancia por lo tanto es capital, y fue una gran influencia para el nacimiento del hiragana y el katakana. Por lo que respecta a su contenido, el Man’yôshû incluye poemas de entre los siglos IV y VIII y en él están presentes los estilos propios de la lírica japonesa como la tanka o el chôka. Arthur Waley afirmó: “Hay un marcado paralelismo entre los poemas de la primera compilación de poesía japonesa, el Man’yôshû, y las coplas populares del sur de España”, afirmación que con frecuencia usamos como un argumento más para justificar que el haiku en castellano es posible.

– Nagatsuka Takashi (1879-1915), poeta y novelista de la vida campesina (La Tierra –Tsuchi-, 1910). Se formó con Shiki desde 1900 hasta 1902, cuando murió el maestro, resultando ser un gran discípulo en el campo de la waka.

– Mono no aware, literalmente “el pathos de las cosas”, y también traducido como “una empatía hacia las cosas”, o “una sensibilidad a lo efímero”, es un término japonés para la conciencia de la impermanencia, o la brevedad de las cosas, y tanto una suave tristeza transitoria (o melancolía) sobre su paso, así como una más larga y profunda tristeza sobre la realidad de la vida (pero en realidad, es mucho más que eso). Frecuentemente traducido también como “el patetismo de las cosas”. Su sentido es tan trascendente, que bien merece la pena extendernos un poco más en él, y de ahí que al final de este texto, incluya una “nota a la nota”. Muy recomendable para entender el haiku y en general la poesía japonesa.

– El término sandows, hace referencia al nombre del primer fisicoculturista de la historia, el prusiano Eugen Sandow, muy de moda en aquellos momentos en todo el mundo, y cuyo verdadero nombre era Friedrich Wilhelm Müller (1867-1925).

– Tani Bunchô (1763-1840) fue un gran pintor del final de la era Edo, de la escuela Nanga (o Bunjinga) que sirvió al poder, activo en diferentes géneros.

– Las Siete Divinidades de la fortuna (Shichi fukujin), son proveedoras populares de la suerte, que se embarcaron en la Nave del Tesoro (Takara-bune) y son : Ebisu, Daikokuten, Bishamonten, Benzaiten, Fukurokuju, Jurojin y Hotei.

– Símbolo del Buda y su enseñanza (mani cint en sánscrito), se toma con frecuencia por uno Bodhisattvas, especialmente Avalokiteshvara (Kanzeon / Kannon) y Ksitigarbha (Jizo Bosatsu).

– Bunchô pintaba hombres sabios o santos, siguiendo la tradición confuciana.

– Watanabe Kazan (1793-1841), fue un pintor, erudito y estadista japonés miembro de la clase samurái. Nació en una familia samurái pobre. Fue bastante influenciado por los estilos artísticos occidentales, razón por la cual creó un estilo único de pintura mediante la mezcla de elementos del arte europeo y japonés.

– Shimôsa es el anterior nombre del país, en parte correspondiente al actual departamento de Chiba, al este de Tokio.

– El Fudô de Narita es como normalmente se llama al templo de Shinsho-ji de la escuela budista Shingon, donde es venerada la figura de Fudô myôô (Rey de la ciencia inmutable).

– Kikkôman fue un campesino del siglo XVII, que llevó los reclamos de su pueblo a Edo. Ejecutado con su esposa e hijos, se volvió legendario, en el teatro kabuki por ejemplo.

– Luego Kikkôman se convirtió en una famosa marca de salsa de soja. La historia de la firma data del siglo XVII con la producción de salsa de soja en la ciudad de Noda, cuya ubicación favorable en las orillas del río Edo podía facilitar el acceso a las materias primas, así como la entrega rápida de la salsa de soja en la ciudad de Edo, en pleno apogeo. Los comerciantes holandeses descubrieron esta salsa y la enviaron a Europa, donde también aumentó la demanda. La sociedad actual, fue refundada en 1917.

NOTA A LA NOTA (SOBRE MONO NO AWARE)

Por abundar algo más en el importante concepto Mono No aware que Shiki refiere en su conversación sobre los poemas de Hitomaro.

Vicente Haya traduce, en el prólogo de “Haiku Tsumami-Gokoro”, la definición de Motôri Norinaga: “Aware es en esencia una expresión de hondo sentimiento en el corazón. Posteriormente, esta palabra ha sido usada para referirse solamente a un sentimiento triste, pero ésa es sólo una de las acepciones del término… Aware fue originalmente una exclamación para expresar cualquier sentimiento emocionante. Pertenecía a la misma categoría que ana y aya (ambas exclamaciones) (…) Aunque la gente frecuentemente concibe aware con el solo significado de tristeza, esto no es completamente correcto. Más adecuadamente, cualquier emoción profunda, sea feliz, alegre, triste o nostálgica, puede ser referida como aware“.

Haya se sumerge de forma profunda y extensa en el trascendental sentido de estas palabras para la cultura japonesa. En este sentido afirma que:

“La noción de aware, o más exactamente de mono no aware, médula de la poesía japonesa en general, es también fundamental para comprender el papel que juega «lo sagrado» en el haiku. El aware no es emoción exclusivamente estética o sentimental, sino de carácter espiritual, siempre considerando que en Oriente este calificativo es inseparable de los dos primeros (…) El término mono no aware, literalmente «el aware de las cosas», ha sido -equivocadamente a nuestro juicio- identificado por numerosos niponólogos con el latino lacrimae rerum. Según ello, el poeta al ver el sufrimiento de las cosas -de los seres del mundo- se contagia de tristeza y de ahí nace su poesía. Este sentido de mono no aware, muy japonés – ¡quién puede dudarlo! – y profundamente budista, no es aceptable como su más original significado para Motôri Norinaga, inventor del término”.

En la misma línea, Carlos Rubio afirma en “Claves y textos de la literatura japonesa. Una introducción” que “según Motôri Norinaga, aware consta de dos interjecciones, a y hare, usadas cuando el corazón es asaltado por una fuerte emoción. Juntas en la palabra aware, se usan para destacar la intensidad del sentimiento. Este puede ser de alegría, felicidad, admiración, horror, odio, amor, dolor, ira, celos, etc. […] Por otro lado, mono, literalmente <cosa> y que serviría para generalizar aware, haría que la expresión mono no aware significase algo como sentimiento profundo por las cosas o sensibilidad”.

Abundando por otra vía en el sentido del término original, leemos en “Los valores estéticos en la cultura clásica japonesa” la traducción que hace Federico Lanzaco del comentario que Motôri Norinaga dedica al Genji Monogatari: “Murasaki Shikibu comprendió profundamente la honda emoción del mono-no-aware. (…) Todas las profundas emociones de nuestro mundo están contenidas en este monogatari. Así, esta obra literaria expresa de diferentes maneras todos los sentimientos que las personas pueden llegar a experimentar y provoca una honda emoción en los lectores”.

Por ello, debemos insistir: “Aware es en esencia una expresión de hondo sentimiento en el corazón. Posteriormente, esta palabra ha sido usada para referirse solamente a un sentimiento triste, pero esta es sólo una de las acepciones del término. Aware fue originalmente una exclamación para expresar cualquier sentimiento emocionante”.